Con el tiempo, las condiciones de salud, los cambios en la memoria o las limitaciones físicas pueden dificultar el manejo seguro de las armas de fuego, incluso para personas con experiencia.
Por eso, es útil planear con anticipación. Habla con alguien de confianza, como un amigo, familiar o médico, sobre opciones de almacenamiento o la posibilidad de heredarlas como parte de tu legado.