¿Terminaste tu sesión en el campo de tiro o tu día de cacería? Una limpieza rápida mantiene tu arma lista y segura.
- • Verifica dos veces que la recámara esté descargada y revisa si hay señales de desgaste.
- • Limpia el cañón de cualquier suciedad o humedad para evitar la acumulación de residuos o corrosión.
- • Aplica una capa ligera de aceite y guarda tu arma en un lugar seco y seguro.
Un buen mantenimiento hace que cada disparo sea confiable.