Guardar tu arma en una caja fuerte con llave es un buen comienzo. ¿Quieres ir un paso más allá? Guárdala en un lugar fuera de la vista.
Mantenerla escondida agrega protección contra robos, accidentes y accesos no autorizados.
Hay muchas maneras de asegurar tu arma de fuego y, al mismo tiempo, mantenerla cerca y accesible cuando la necesites.