Guardar las armas de fuego de forma adecuada es clave para la seguridad, pero algunos mitos pueden generar riesgos innecesarios. Aquí te compartimos la realidad:
Mito #1: Guardar las armas de forma segura es caro o poco práctico.
Realidad: Existen cajas fuertes de acceso rápido que son accesibles y se abren en segundos.
Mito #2: Poner las armas en una repisa alta o simplemente esconderlas es suficiente.
Realidad: Niños, personas no autorizadas o incluso ladrones pueden encontrarlas y acceder a ellas con facilidad.